A medias y sin mí
Amante de las películas románticas como ninguna, soñadora hasta más no poder e ingenua con todas sus letras en mayúsculas. De ilusiones tontas y efímeras; y de risas largas y sonoras. De días tontos con amor y deseos imposibles que se hacían realidad. De morirte de risa por una chorrada y de bailar contigo porque sí. De animarte, apoyarte y sacar lo mejor. Optimismo en estado puro. De luchar por todos mis objetivos y no parar hasta conseguirlo. De no rendirme. De no frenar. De ser exigente conmigo como con nadie. De saber aburrirme. De saber llorar. De saber saborear cada momento del día.
Esa era yo. Eso es lo que era antes de convertirme en mil pedazos y tocar el fondo de la piscina con todo mi ser.
Esa era yo. Eso es lo que era antes de convertirme en mil pedazos y tocar el fondo de la piscina con todo mi ser.
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